Vivimos en una época en la que muchos confunden el amor con aprobar cualquier conducta; y la verdad con condenar a las personas. Sin embargo, Jesús nunca hizo ninguna de las dos cosas.
La Biblia enseña que todos hemos pecado y estamos separados de Dios (Romanos 3:23). No existe un tipo de personas que necesite más el evangelio que otra; todos necesitamos el perdón, la gracia y la transformación que solo Jesucristo puede ofrecer.
Por eso, el llamado de Dios es el mismo para todos:
“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”
Mateo 4:17read more
Vivimos en una generación donde muchos hablan de “su propio dios”, de experiencias místicas personales o de una espiritualidad basada en emociones, filosofías humanas, experiencias de otros o percepciones individuales. Algunos dicen: “Dios es un misterio que cada quien interpreta a su manera”. Pero la Biblia enseña algo completamente diferente: Dios sí reveló claramente quién es Él, y esa revelación tiene un nombre: Jesucristo.
La Palabra de Dios no presenta a Jesús como una opción espiritual más, ni como una figura simbólica para diferentes interpretaciones humanas. La Escritura declara que Cristo es el misterio de Dios que estuvo oculto por siglos, pero que ahora ha sido revelado para salvación de todos los hombres.read more
La Palabra de Dios nos revela que el Espíritu Santo no es una fuerza impersonal, sino una Persona divina.
“Pero cuando venga Él, el Espíritu de verdad, os guiará a toda la verdad…” Juan 16:13
Muchas personas hablan del Espíritu Santo como si fuera una energía, una influencia, una emoción o una fuerza espiritual. Pero la Biblia nos revela algo mucho más profundo y hermoso: el Espíritu Santo es una Persona divina, Aquel que habita en nosotros. Él piensa, siente, habla, guía, enseña, consuela, intercede y actúa conforme a Su voluntad.read more
He estado meditando en este pasaje de 1 Pedro 2:9, y lo que significa venir a Cristo de verdad. Antes estábamos en tinieblas, perdidos sin saber a donde íbamos, lejos de Dios; pero por Su gracia, en Jesús fuimos llamados a Su luz admirable. No solo nos rescató de la oscuridad y del pecado al que no estábamos concientes, sino que también nos dio una nueva identidad, una nueva ciudadanía y un gran propósito: anunciar las virtudes de Aquel que nos salvó: Jesús.
Cuando una persona viene a Cristo, no es simplemente que “cambia de religión”, como muchos creen, sino que sucede el verdadero milagro. Pasa de muerte a vida, de esclavitud a libertad, de condenación a reconciliación con Dios. En Cristo somos hechos linaje escogido, real sacerdocio, nación santa y pueblo adquirido para posesión de Dios, para vivir compartiendo que Jesús es nuestro Señor (con todo lo que implica). Qué hermoso es saber que fuimos llamados con un propósito, no para callar, sino para buscar reflejar a Jesús en esta tierra, como dice la Biblia: como embajadores de Su reino, anunciando que solo en Él hay salvación, luz y vida eterna.read more
Jesús no resucitó como un fantasma: resucitó verdaderamente.
En estos días vi una imagen sobre la resurrección de Jesús que, aunque quizá fue hecha con buena intención, transmite una idea equivocada: parece presentar a Cristo como si hubiera resucitado “como un fantasma”, como una figura etérea o incorpórea.
Pero la Palabra de Dios nos enseña otra cosa, y como hijos de Dios debemos permanecer en la verdad. Jesús no resucitó como un espíritu desencarnado. Él resucitó realmente, con un cuerpo glorificado, visible, tangible, vivo y eterno.read more
¿Leche espiritual o alimento sólido? La madurez no está en oír más, sino en obedecer más.
Estaba pensando en como algunos creyentes se cambian de congregación porque dicen algo como esto: “Ya no quiero leche, ahora quiero carne espiritual”. Otros dicen: “Mi congregación ya no me satisface” o “No recibo revelaciones nuevas”.
Y meditando en algunos pasajes de la Biblia… en cuanto a la diferencia de desear la leche pura de la Palabra o “más carne o más alimento sólido” escribo este mensaje.read more
Hay una verdad que muchos quieren evitar, pero que la Palabra de Dios revela con absoluta claridad: nadie puede relacionarse con Dios en sus propios términos o a su manera. No basta con “creer en Dios”, no basta con decir “yo oro” o “yo rezo”, no basta con sentir inclinación por lo espiritual.
La pregunta no es si reconoces que Dios existe. La pregunta es: ¿has venido al Padre por medio de Su Hijo?
Porque Dios no es simplemente el ser superior a quien todos tenemos acceso o que el hombre natural imagina. Dios es santo. Santo, santo, santo.read more
Antes de encontrarnos con Jesús, debemos entender por qué lo necesitamos
Muchas personas o la mayoría quieren paz, bendición, propósito, e incluso la presencia de Dios, pero no todos quieren primero ver con honestidad su condición delante de Él. Dicen ya conocer a Jesús, pero siguen sin entender por qué es que “se necesita” como Salvador.
Nadie puede valorar verdaderamente al Salvador si antes no reconoce su pecado. Porque se preguntan, y yo también me lo pregunté ¿Un Salvador de qué o para qué? Nos han enseñado que la palabra “pecado” es muy fuerte y que con solo reconocer que hemos cometido “errores” es suficiente. Pero la Biblia nos enseña otra cosa.read more
Estos últimos días he estado pensando en por qué hay personas, como yo, que no llenamos de leer y meditar en la Biblia, y otras personas que tienen cero interés. Y hoy amanecí pensando en esto…
Es una realidad que para algunos, la Biblia es pan, agua, vida, un alimento indispensable; y para otros, es aburrida, pesada, innecesaria o dicen: “no la entiendo o no la necesito”.
Lo que más me encanta de la Biblia, es precisamente que tiene TODAS las respuesta a cualesquiera que sea nuestra inquietud. Es increíble como un solo libro puede contener la respuesta a absolutamente todos los temas, no solo los espirituales, sino también lo que tiene que ver con lo físico y lo emocional.read more
En estos tiempos, me he dado cuenta como muchas personas discuten o discutimos con pasión sobre la forma de la tierra. Unos dicen que es redonda. Otros aseguran que es plana. Y las conversaciones a veces se vuelven intensas y divisivas ¿cierto?
Pero la pregunta más importante no es acerca de la forma de la tierra: ¿Es redonda o plana?
La pregunta es: ¿Dónde está nuestro corazón?
Y esa es la pregunta que me quiero estar haciendo a diario, porque tiendo a desviarme en cosas sin importancia. Para quienes tenemos un temperamento apasionado, nos damos cuenta cayendo en cosas que nada tienen que ver con Dios y que ni siquiera le importan.read more
Desde el principio de la creación, el ser humano fue diseñado para vivir en comunión con Dios. Pero cuando el pecado entró al mundo, esa relación se rompió (“por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios,” Romanos 3:23).
Desde entonces, el corazón del hombre quedó con un vacío… un hambre espiritual que nada terrenal puede satisfacer.
Y aunque muchos no sabemos describirlo, lo sentimos.
“Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a Mí no tendrá hambre, y el que cree en Mí nunca tendrá sed.” Juan 6:35read more
¿Todos somos hijos de Dios?
Una verdad que debemos examinar a la luz de la Biblia.
Hace poco más de 20 años, a mis 40 años de edad… tomé la decisión de creer que la verdad no es relativa, ni que se define por sentimientos, tradiciones o dependiendo de la época y el lugar: sino por la Palabra viva y eficaz de Dios.
“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.”
Hebreos 4:12read more